Cómo adoptar un estilo de vida sostenible en 7 pasos

Las pequeñas acciones cotidianas son clave para reducir a casi cero nuestro impacto ambiental

 

Todxs somos conscientes que nuestro estilo de vida actual genera una cantidad de residuos que podríamos evitar. Eso, sumado a la tendencia creciente de número de población en el mundo, nos puede hacer pensar en que llegará un día que no podremos seguir con el estilo de vida actual porque la Tierra no tendrá suficientes recursos para satisfacer toda la población. 

Por lo tanto, es imperativo que empecemos a tomar acción y cambiar nuestro estilo de vida, mayoritariamente consumista, para convertirlo en un estilo de vida sostenible. Por eso te proporcionamos siete consejos para que sea fácil cambiar tu estilo de vida. ¿Empezamos?

1) Toma conciencia, haz el cambio en tu interior. ¿Qué es lo que realmente necesitas en tu vida? 

El primer punto es el más difícil de conseguir porque implica mirar en nuestro interior, analizarnos y hacer autocrítica. Ten en cuenta que este es el paso más importante que deberás realizar, porque un estilo de vida sostenible forma parte de una identidad que elegimos y decidimos. Por lo tanto, primero de todo: observa y pregúntate quién eres, qué es lo que crees que haces bien para el Planeta, qué es lo que crees que haces mal para el Planeta, y decide cómo quieres mejorar eso. 

2) Empieza por lo más visible: el consumo de plástico

¿Sabías que se estima que para 2050 en el océano habrá más plástico que peces? Es muy fácil hoy en día bañarse en el agua del mar y encontrar residuos plásticos en el fondo, o pasear por la naturaleza y encontrar latas y bolsas de plástico. ¿Qué puedes hacer tú para reducir el consumo de plástico en el planeta? Fácil: si abogamos a la ley de la oferta y la demanda, llegaremos a la conclusión que lo que no se consume no se produce. Por lo tanto, hay que intentar reducir al máximo nuestro consumo de plástico. 

Dejar de consumir agua embotellada puede ser fácil si añades un filtro a tu jarra o grifo, al igual que también puedes llevar tus propias bolsas reutilizables al supermercado en vez de usar bolsas plásticas. Otro truco es comprar a granel y traer tu propio envase: este paso no sólo será beneficioso para el medio ambiente sino que también puede serlo para tu bolsillo si no compras más de lo que necesitas.

3) Somos lo que comemos

¿Sabías que el consumo de carne de vaca es, de lejos, la comida que más contamina el planeta? Las emisiones de metano que emiten las granjas para poder alimentar y mantener las vacas son de lejos la industria alimenticia que más consume. Además, las vacas emiten grandes cantidades de gas metano en sus flatulencias, la cual cosa contribuye al efecto invernadero de nuestro Planeta. Además, para producir un kilo de carne se requieren 6.000 litros de agua. Menudo desperdicio, ¿verdad? Para que puedas verlo claro, te lo dejamos en datos:

Entonces, ¿dejamos de comer carne? No se trata de eliminar la carne de tu dieta, si no quieres, pero sí harás un gran favor al planeta si tratas de reducir tu consumo de carne. Para ello, una buena herramienta es la planificación alimentaria, es decir, calcular qué vas a comer cada día de la semana para darte cuenta de qué días puedes eliminar la carne de tu dieta. 

4) La electricidad también consume recursos del planeta

Actualmente existen muchos métodos para generar energía eléctrica. Muchos de nuestros hogares se sirven de la energía generada en centrales termoeléctricas, que funcionan básicamente convirtiendo el calor en electricidad. ¿Y qué hay de malo en eso? Pues que los combustibles más comunes son los combustibles fósiles (petróleo, gas natural o carbón), sus derivados (gasolina o gasóleo), que como puedes imaginar, tienen un impacto negativo en la salud del planeta Tierra. 

Por eso, apoyamos siempre los sistemas de generación de energía verdes, como son las centrales eólicas y las centrales fotovoltaicas, que aprovechan la energía de la Tierra para convertirla en energía eléctrica sin generar residuos tóxicos. ¿Sabías que también puedes aprovechar esta energía para alimentar eléctricamente tu casa? Siempre que puedas, coloca paneles solares para generar tu propia electricidad. Y si no puedes permitirtelo a nivel económico no te preocupes, ¡hay muchas alternativas! Te damos algunas ideas:

5) ¿Cómo te mueves?

Ah, ¡bendito transporte! Nos encantaría poder teletransportarnos de forma inmediata a distintos lugares, pero mientras la magia o la tecnología no nos lo permita, tendremos que seguir usando nuestros queridos medios de transporte. No nos cansaremos de repetirlo: usa los medios de transporte que menos contaminen.

Camina, usa la bicicleta, el transporte público o el transporte privado colectivo para trasladarte. Actualmente, la congestión de ciudades como la de Madrid o Barcelona es provocada por el uso demasiado habitual de coches. ¿No crees que sería mejor que todxs nos pudiésemos mover más fácilmente gracias al transporte público?

6) ¿Qué ropa llevas?

¿Sabías que el teñido de tejidos es uno de los mayores problemas de contaminación de la industria de la moda? A parte del deterioro evidente que provocan los productos químicos en la tierra, durante el tinte de la ropa se usa una cantidad de agua impresionante, por lo que el consumo de agua durante la producción de ropa es inestimable.  Si quieres saber más, ¡entra aquí!

Por eso estamos súper a favor de las marcas que producen ropa de forma sostenible y te animamos a que hagas una búsqueda en Google para que las descubras. Es posible que veas que normalmente las marcas de ropa sostenible son buenas para el planeta, pero no tanto para tu bolsillo. ¡Eso no es excusa para no consumir ropa de forma sostenible! Uno de los trucos que te damos para no contaminar el planeta con la moda es reutilizar la ropa de tus amistades o familiares, e incluso puedes aprovechar prendas antiguas para confeccionar nuevas prendas. 

7) Sé sostenible contigo mismx

Volvemos a la propia conciencia: hay estudios que ponen de testigo que cada vez más españoles sufren ansiedad. Las cifras revelan que nueve de cada diez españoles (96%) han sentido estrés en el último año, y cuatro de cada diez (42,1%), lo han hecho de manera frecuente o continuada, por esto creemos que es muy importante que miremos hacia dentro de nosotrxs mismxs y veamos qué se cuece ahí dentro. Quiérete, descubre quién eres y conecta contigo mismx.

Porque adoptar un estilo de vida sostenible tiene que ver con conectar con el planeta, pero también contigo. ¡Empieza a tomar acción!